Factoring vs. Confirming: ¿Sabes Realmente Cuál le Conviene a tu Empresa?
En el mundo real de las finanzas empresariales, la liquidez no es una opción: es una necesidad. Y si bien existen múltiples herramientas para optimizarla, dos destacan por su uso frecuente (y su confusión constante): Factoring y Confirming.
Ambos mejoran el flujo de caja, sí. Pero lo hacen desde lados opuestos de la balanza.
Factoring: Cobras Antes de que te Paguen
¿Tu problema es esperar demasiado para cobrar tus ventas?
El factoring es la solución. Tu empresa vende sus facturas por cobrar a una entidad financiera (factor) y recibe liquidez inmediata.
¿Cómo funciona?
Emitiste una factura a 30, 60 o 90 días.
El factor te adelanta entre el 80% y 90% del valor hoy.
Cuando el cliente pague, el factor te transfiere el saldo, menos su comisión.
Beneficiario directo: Tu empresa (el proveedor).
Objetivo: Financiar capital de trabajo sin endeudarte, aprovechar descuentos por pronto pago o invertir sin esperar.
Confirming: Pagas a Terceros sin Poner el Dinero Aún
¿Quieres cuidar a tus proveedores sin sacrificar tu caja?
El confirming te permite ordenar el pago de una factura y que el proveedor decida si la cobra hoy (con un pequeño costo financiero) o en su fecha de vencimiento.
¿Cómo funciona?
Recibes la factura de tu proveedor.
Se la entregas al banco (confirming).
El proveedor elige: cobra hoy con descuento o espera el vencimiento.
En ambos casos, tú pagas después, según lo pactado.
Beneficiario directo: Tus proveedores (pero tú mejoras tu flujo y relación).
Objetivo: Proveer flexibilidad de cobro a proveedores sin afectar tu liquidez inmediata.
Si vendes y no quieres esperar: Factoring.
Si compras y quieres extender pagos cuidando a tu proveedor: Confirming.
Desde Financlub, te ayudamos a liberar liquidez inmediata con operaciones seguras, claras y 100% adaptadas a tu negocio.






